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Diario de Jaén

“ONUBENSE PERO MUY DE JAÉN”

Antonio Ojeda es uno de esos ejemplos de paralelismo biográfico que, entre otras razones, sorprenden porque no abundan. Onubense de nacimiento pero tan de Jaén como el Guadalquivir y con unos currículos profesional y político apabullantes, las coincidencias que su brillante trayectoria presenta con respecto a la figura del padre de la patria andaluza resultan, cuando menos, llamativas.

Notario como Blas Infante, nació en Escacena del Campo seis años después del fusilamiento del ideólogo del andalucismo y ha dedicado gran parte de su existencia a esta comunidad. No en vano fue senador por Jaén en la primera legislatura, allá por 1979; consejero de Interior de la Junta Preautonómica, al lado de Rafael Escuredo; presidente del Partido Socialista Obrero Español en la región y, entre 1982 y 1986, del Parlamento andaluz, además de diputado nacional en el Congreso, del que se despidió en 1987 para cerrar, así, su dedicación al servicio a la ciudadanía.

Una carrera pública que comenzó con su afiliación al PSOE en plena transición y en Jaén, adonde llegó un ya remoto 1971 para dar fe de una querencia jiennense —la suya— que nunca ha decrecido. Primero en Villacarrillo y después en Úbeda, Ojeda desarrolló su trabajo como notario al tiempo que vivía momentos trascendentales para Andalucía y España en primera línea, con históricos como Cándido Méndez como compañeros de mítines.

Si importante ha sido su labor pública, no menos la profesional. Decano del Colegio Notarial de Andalucía, titular del Consejo General del Notariado y presidente de la corte arbitral de la Cámara de Comercio de Sevilla, donde reside actualmente y ejerce como consejero del bufete Montero Aramburu, Ojeda vive rodeado de nietos, libros de historia del Derecho y amigos con los que comparte tertulia sobre los tiempos de protagonismo político. Eso sí, no renuncia a regresar, de vez en cuando, a su amado Jaén, donde mantiene el hermoso cargo de patrono de la Fundación Sacra Capilla del Salvador de Úbeda. Un onubense muy de aquí que salió de la gestión pública con las manos limpias, un andaluz convencido a quien esta provincia le debe más de una avenida.

 

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